María Zorroza es farmacéutica de profesión. Pero no tiene problema en cambiar la farmacia por la montaña. Primera en la Maratón de Transvulcania, se prepara ya para Zegama, una de las carreras más conocidas de su País Vasco natal. Aunque en los últimos años ha destacado en los Kilómetros Verticales, en esta ocasión decidió atreverse con los 45 kilómetros de La Palma, que viendo el resultado, no se le dieron nada mal.

 

Partías como favorita para llevarte esta prueba, ¿cómo te enfrentas a una maratón de montaña sabiendo que puedes ganarla?

Salí un poco a ver cómo me sentía y cómo me encontraba, y me he guiado un poco por mis sensaciones. Sobre todo he intentado disfrutar del carrerón que es la Transvulcania, que me hacía muchísima ilusión correrla. Y disfrutar de la isla, de la gente, el ambiente, que ya me habían dicho que era espectacular. Al final era una distancia nueva para mí, no sabía cómo me iba a encontrar pero las sensaciones fueron buenas y pude disfrutar, y encima con la victoria mucho mejor. Contenta, contenta con la carrera que me salió, el ambiente, la isla y los palmeros que hicieron que fuese un día especial para mí.

Correr 45 kilómetros en la isla de La Palma no parece nada fácil, teniendo en cuenta los cambios de altitud y de temperatura. ¿Cómo te afectó esto durante el trascurso de la prueba?

En El Pilar, en la salida, hacía muchísimo frío, que yo no esperaba al estar en La Palma, esperaba que aquí siempre hiciera calor y nos llovió. Hacía frío y al principio no sabía si llevar el cortavientos, no llevarlo; al final me arriesgué y fui con lo mínimo posible, material obligatorio y listo. Y mejor, porque según iban pasando los kilómetros hacía cada vez más calor, y cuando alcanzábamos más altitud todavía más calor. Yo lo sentí así, no sé si sería la adrenalina en el cuerpo al estar compitiendo, pero hacía calor. Y en cuanto a la altitud me daba un poco de respeto, porque alcanzábamos 2400 metros de altura y yo no estoy acostumbrada a correr a esa altitud, porque vivo a nivel del mar, y como mucho los montes tienen 500 o 600 metros. Pero pude disfrutar de la altitud, del recorrido, de las vistas que se veían a esas alturas y muy bien, la verdad, me encontré bien aunque no esté acostumbrada a correr a esa altura.

¿Qué parte del recorrido se te hizo más dura?

Pues sin duda la última parte, la bajada, porque llevábamos ya bastantes kilómetros en las piernas y hacía muchísimo calor. Al final un poco de deshidratación también, y se me empezó a subir el isquio izquierdo y no podía levantar bien la pierna. Ahí sufrí un poquito, pero bueno, quedaba cada vez menos, llegábamos a Tazacorte y con el ambiente y los ánimos de la gente ya pude soportar el dolor de pierna y aguantar la última bajada.

Se te dan bien los kilómetros verticales, fue raro no verte en el Kilómetro Vertical de Transvulcania. ¿Preferiste centrarte en la Maratón?

La verdad es que este año quería hacer un pequeño cambio y no centrarme tanto como años anteriores en los kilómetros verticales y correr otras distancias como media maratón y maratón. Y encima a dos semanas de Zegama. Pues ya que estaba preparando Zegama, quise probarme en Transvulcania, que ya era un carrerón y probar la maratón sin más. Quise reservarme para la maratón, que al final son dos carreras en poco tiempo y siempre es mejor descansar y llegar a la gran cita en condiciones, y mejor descansada.

Vienes desde País Vasco, donde tienen pruebas de la categoría de Zegama. ¿Te atreverías a comparar Zegama con Transvulcania?

No me gusta comparar las carreras, porque creo que Zegama y Transvulcania, son dos carrerones espectaculares y diferentes también. Recorridos diferentes, paisajísticamente son diferentes y lo único que tienen parecido es el ambiente que se respira, la organización y es que son las dos unas carreras espectaculares que yo creo que toda gente que disfruta de las carreras de montaña debería hacer estas carreras alguna vez en su vida.

¿Cómo compaginas tu vida personal y laboral con el trail running de alto nivel?

Soy farmacéutica, trabajo en una farmacia y aprovecho los descansos para entrenar y disfrutar de la montaña y de correr. Y como es mi afición y me encanta no me cuesta tanto hacerlo. Sí que es verdad que teniendo más tiempo u otra disponibilidad sí que resultaría más fácil, pero es lo que hay, hay que trabajar, disfruto haciéndolo y no me cuesta la verdad.

¿Cuáles son tus siguientes retos?

Mi siguiente reto será Zegama, hacerlo mejor que pueda, disfrutar, y disfrutar del ambiente, me siento como en casa allí, es espectacular lo que se vive allí, así que disfrutaremos del ambiente, del recorrido, intentaremos dar lo mejor que tenemos y a ver cómo sale, Pero a ver si primero recuperamos de esta maratón que ya nos costará un poquito la verdad. Y luego ya se verá, pero ahora a pensar en Zegama y en nada más.