Michelle Alonso es una de las nadadoras paralímpicas más conocidas de España, pero también una de las mejores. Sin embargo, a pesar de los triunfos que lleva a sus espaldas, se mantiene “con los pies en la tierra”, agradeciendo a sus compañeros y su entrenador el apoyo que le dan. Hablamos con Michelle de presente y futuro.

  1. Eres “La Sirenita” de Tenerife. ¿Cómo llevas lo de ser una de las mejores nadadoras, no solo de Canarias, sino de España?

Yo no creo que sea una de las mejores de España. Me considero una chica normal con los pies en la tierra.

  1. ¿Cuáles son tus mejores recuerdos desde que estás en lo más alto de la natación?

Pues los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, las de Río 2016 y la competición de Tokio.

  1. Tus compañeros de equipo y tu entrenador siempre hablan maravillas de ti. ¿Son un apoyo importante para ti?

Sí, ellos siempre han estado conmigo en cada momento de mi vida. Me animan, me apoyan y están ahí en lo bueno y en lo malo. Son como mi familia.

  1. Todo deportista tiene algún momento de bajón durante la temporada. ¿Qué es lo que más te cuesta en la preparación de una prueba o un campeonato importante?

Pensar que todo el mundo espera siempre lo mejor de mí, que consiga el oro. Esa es mi mayor presión.

  1. Y al contrario también, ¿qué es lo que más te gusta, o lo que prefieres, de la preparación para un campeonato?

Viajar para acudir a ellos, ver otros sitios, las comidas y conocer la cultura.

  1. Alguna vez has hecho alguna travesía en aguas abiertas. ¿Te gusta nadar en mar o prefieres la piscina?

Sí, he hecho alguna, pero prefiero la piscina.

  1. Te han hecho un montón de entrevistas seguramente pero, ¿hay algo que te pregunten siempre y que no te guste?

Cuando me preguntan por mi infancia y adolescencia.

  1. ¿Cómo te ves en unos años? ¿Seguirás nadando?

Espero llegar a Tokio 2020. Ya tendría 26 años, yo quiero seguir nadando pero ya no sería en el alto nivel.