Frases como “los límites te los pones tú” o “las barreras están para romperlas” podrían definir perfectamente a Ramón Arroyo, uno de los ocho duendes que este fin de semana van a correr la mítica Maratón de Nueva York. Una prueba que congrega cada año a miles de personas y que se erige como una de las grandes citas del atletismo mundial. Todo un escaparate internacional pero sobre todo una fiesta del deporte que no solo reúne a atletas profesionales sino a corredores que llegan desde decenas de países para vivir una experiencia única.

Disputar una maratón no está al alcance de cualquiera, eso es evidente, y menos si tu diagnóstico médico determina que tienes una enfermedad crónica. Sin embargo, aunque pueda parecer paradójico Ramón Arroyo forma parte de un equipo de casi diez personas que viajarán este jueves desde España para correr la Maratón de Nueva York. Un equipo que está conformado por personas con enfermedades como la esclerosis múltiple, artritis soriasica, cáncer de mama, etc. que a priori no podrían disputar un evento deportivo de estas características pero que llevan preparando durante meses. Tal y como nos cuenta Ramón Arroyo, impulsor de esta iniciativa, “nosotros estamos en manos de expertos, controlados por médicos, terapeutas, fisios y vamos con plenas garantías. Además, por supuesto, si por cualquier cosa el cuerpo falla ese día estamos poniendo en riesgo nuestra salud. Nosotros valoramos mucho la vida.”

El deporte se puede convertir en un inmejorable altavoz para dar a conocer diferentes problemas o causas sociales que de otra manera no tendrían tanta visibilidad en la sociedad. Justo ese tirón lo han querido aprovechar estos ocho duendes participando en la Maratón de Nueva York y es que según Arroyo “eso nos sirve para que cada uno hable de su enfermedad y las demos a conocer porque también hay mucha falta de información. Además, nos sirve para reclamar ciertas situaciones porque aunque resulte paradójico hay enfermedades que nos permiten hacer deporte e igual nos incapacitan para trabajar o desarrollar nuestra tarea laboral. Esto nos sirve para explicárselo a la sociedad.”

Ramón Arroyo, que ha sido un ejemplo para muchos en cuanto a la lucha de una enfermedad como la esclerosis múltiple se refiere, ya ha realizado grandes hazañas en el deporte entre ellas el Ironman de Barcelona en 2013. Es más, el actor Dani Rovira interpretó el papel principal de la película 100 metros que está inspirada en la vida de Arroyo. Algo que Ramón ha aprovechado para seguir demostrando los beneficios del deporte sobre todo en personas con enfermedades crónicas. La Maratón de Nueva York es un ejemplo de ello aunque afirma que “lo más importante es estar en la línea de salida y lo que pase después ya lo contaremos”. Así que como en las otras competiciones que ha disputado sigue pensando que el equipo la podrá hacer bien y que lo realmente relevante es todo lo que se aprende en el camino.