El I Trail La Pomar nace para descubrir Langreo a través de sus montes y senderos

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Roberto Galván

Periodista especializado en deportes alternativos

Hay carreras que empiezan cuando suena la salida… y otras que comienzan mucho antes. El I Trail La Pomar pertenece claramente al segundo grupo. La nueva prueba de montaña de Langreo nace con una idea que va más allá del cronómetro: unir deporte y territorio, recuperar caminos conocidos por generaciones de vecinos y enseñar a los participantes una cara de La Felguera que quizá muchos todavía no hayan descubierto.

La primera edición se celebrará el sábado 26 de septiembre de 2026, con salida prevista a las 10:00 horas en Langreo (Asturias). La plataforma oficial de inscripciones mantiene abierto el plazo hasta las 23:59 horas del martes 22 de septiembre y establece un precio de 20 euros.

Será el estreno de una carrera que quiere hacerse un hueco en el calendario asturiano sin perder de vista aquello que le da sentido: La Pomar y los montes que la rodean.

12 kilómetros y 650 metros de desnivel positivo

Según la información facilitada por la organización, el recorrido del I Trail La Pomar tendrá aproximadamente 12 kilómetros y 650 metros de desnivel positivo. Un trazado que combinará senderos y pistas y que, pese a su distancia relativamente contenida, promete exigir piernas.

Porque en montaña 12 kilómetros nunca son simplemente 12 kilómetros.

Los cambios de pendiente, las subidas, los descensos y el propio terreno obligarán a administrar fuerzas. Habrá momentos para correr con cierta alegría y otros en los que tocará acortar la zancada, mirar unos metros por delante y seguir ganando altura poco a poco. El recorrido contará además con avituallamientos para los participantes.

Algunas plataformas especializadas también sitúan la carrera alrededor de los 12 kilómetros, aunque existen diferencias entre las fuentes publicadas respecto al desnivel y la medición exacta del trazado.

La Pomar, mucho más que una salida y una meta

La elección del lugar no es casual. La Pomar forma parte de la identidad de La Felguera y ha sido durante generaciones un espacio de encuentro para los vecinos.

Pero basta alejarse un poco de la zona urbana para que el paisaje cambie. Aparecen caminos tradicionales, bosques y montes vinculados a la historia del concejo. Lugares que hablan, aunque sea en silencio, de minería, ganadería, agricultura y de una forma de vida que durante décadas estuvo estrechamente relacionada con estas montañas.

Ahí está buena parte de la filosofía de la nueva carrera. El objetivo no es únicamente colocar cintas, preparar dorsales y organizar una competición. La intención es utilizar el trail running como una forma de poner en valor el patrimonio natural de Langreo y conseguir que quienes participen descubran lugares a los que quieran regresar cuando ya no haya dorsales ni arco de meta.

Una carrera abierta también a quienes empiezan en el trail

Otro de los propósitos del proyecto es acercar la montaña a perfiles distintos de corredores. No solo a quienes llevan años acumulando desnivel y kilómetros, sino también a deportistas que quieran vivir por primera vez la experiencia de participar en un trail.

La combinación de una distancia asequible con un desnivel que obliga a trabajar convierte la propuesta en un interesante punto de encuentro entre ambos mundos. El corredor experimentado podrá buscar ritmo en un trazado intenso; quien se estrene deberá descubrir algo básico en este deporte: aquí no siempre gana el que más rápido sale. Saber guardar fuerzas también cuenta… y mucho.

La prueba aparece ya incorporada a los calendarios asturianos de carreras por montaña para el 26 de septiembre, confirmando así el nacimiento de una nueva cita deportiva en La Felguera.

Una primera edición con la mirada puesta en el futuro

El I Trail La Pomar quiere que su primera línea de salida sea precisamente eso: la primera de muchas.

La carrera nace de la ilusión de quienes consideran que estos senderos merecen ser recorridos, conocidos y protegidos. Y quizá ahí esté la mejor manera de entender el proyecto. Durante unas horas habrá participantes, avituallamientos, esfuerzo y una meta esperando al final. Después todo desaparecerá.

Los caminos, sin embargo, seguirán allí.

Ese será también uno de los pequeños éxitos que perseguirá esta primera edición: que algún corredor cruce la meta cansado, mire hacia los montes de Langreo y piense… por aquí tengo que volver.

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