El sábado 28 de marzo de 2026 tiene una cita marcada en rojo para quienes disfrutan del trail running más explosivo. La Llampaces Vertical 2026, en Pola Laviana (Asturias), propone un recorrido de 3,6 kilómetros que, sobre el papel, puede parecer breve… pero que en realidad es de esas pruebas que te ponen a hablar con las piernas desde muy pronto.
Aquí no hay engaños. La idea es simple y preciosa a la vez: salir abajo y subir, subir y seguir subiendo hasta donde el cuerpo responda. Una carrera de montaña directa, intensa, de las que obligan a regular bien, a respirar hondo y a encontrar el ritmo justo entre el esfuerzo y la cabeza. Porque sí, son pocos kilómetros, pero el desnivel convierte cada metro en un pequeño pulso contigo mismo.
Llampaces Vertical 2026, mucho más que una vertical
La Llampaces Vertical no nace solo como un evento deportivo. Nace con raíces. Con historia. Con memoria. Este proyecto surge en Soto de Llorío, en pleno valle del Nalón, con la intención de unir la cultura de montaña, el pasado minero de la zona y el deporte en un mismo camino.
Y eso se nota en el recorrido. No se trata únicamente de correr por correr. Quien participe estará pisando antiguos caminos de ganado, sendas de acceso a las minas de Llampaces y trazados que suben hacia el cordal del Pico Fueyo. Es decir: cada repecho cuenta algo. Cada curva, cada zeta, cada tramo de sendero tiene detrás una historia de trabajo, de montaña y de vida en un territorio que sigue muy presente.
Un trazado corto, honesto y sin maquillaje
La prueba arrancará a las 10:30 horas desde Soto de Llorío, con un sistema de salida por cajones en tandas para hacer el recorrido más fluido y seguro. Primero partirán los grupos más lentos y, al final, saldrá el cajón de favoritos, una fórmula que además promete un cierre espectacular en la cima, con el ambiente ya encendido cuando llegue la pelea por la victoria.
El inicio será rápido, casi sin tiempo para pensar. Las calles estrechas del pueblo marcarán el primer filtro, con rampas que empiezan a seleccionar muy pronto. Después, el asfalto da paso a pistas y caminos tradicionales que se abren entre fincas y cabañas. Hay tramos que invitan a correr con alegría… pero otros obligan a bajar la mirada, acortar la zancada y tirar de fuerza.
Más arriba aparece la parte más salvaje. Senderos recuperados, bosque, prados inclinados y un terreno que no concede tregua. Los últimos metros, ya en zona abierta, regalan vistas del valle y de la sierra. Y ahí, justo ahí, llega esa mezcla tan de las carreras verticales: sufrimiento, belleza y una satisfacción enorme al cruzar arriba con la sensación de haber vaciado todo.
Material obligatorio y seguridad en montaña
La organización ha dejado claro que la seguridad será una prioridad. Para tomar la salida será obligatorio llevar calzado y ropa adecuados para correr en montaña, el dorsal visible por delante y también vaso o softflask, una medida que busca reducir residuos en los avituallamientos.
Además, en caso de previsión meteorológica adversa, podrá activarse un kit obligatorio adicional comunicado por correo electrónico o SMS. En ese supuesto, los corredores deberán portar chaqueta cortavientos, teléfono móvil, guantes, buff o gorro, malla larga y manta térmica. Montaña asturiana, ya se sabe… cambia el cielo en un suspiro.
Una excusa perfecta para descubrir el territorio
La Llampaces Vertical también quiere ser una puerta de entrada a este rincón de Asturias. A un pueblo lleno de hórreos, a un paisaje duro y hermoso, a una historia minera que sigue latiendo en los caminos. No es solo venir, correr e irse. Es conocer el lugar, empaparse del ambiente y llevarse algo más que un tiempo en meta.
Porque al final va de eso. De superarte, sí. De disfrutar del mejor ambiente runner, también. Pero sobre todo de vivir una carrera con identidad, con personalidad y con una verdad muy simple: en Llampaces se sube fuerte… y se recuerda mucho tiempo después.




